Sufrí un accidente durante la primera quincena del mes de septiembre de 2015 que se tradujo en fractura diafisiaria de 1/3 medio de fémur izquierdo con acortamiento de la extremidad inferior, rotación externa y desplazamiento de un fragmento de hueso.

Se procedió al ingreso en hospital y operación con enclavado endomedular anterógrado fresado y encerrojado de fémur. Durante la estancia en el hospital, se me indica guardar reposo durante los primeros días sin levantarme de la cama para, posteriormente, ir haciéndolo gradualmente. Recibo rehabilitación durante la hospitalización basada en flexión de rodilla y ejercicios para el fortalecimiento del gemelo y el cuádriceps con la utilización de electroestimulación.

Tras el alta hospitalaria, se indica reposo en domicilio y deambulación sin carga con dos muletas debido al tipo de fractura ya que no se produjo de forma perpendicular al hueso sino de forma diagonal y existía el riesgo de que se desplazara.

Se realizan revisiones periódicas (cada mes y medio aproximadamente) para ver la evolución de la fractura a través de radiografía de rayos X.

Durante los primeros meses no se apreció evolución del sellado de la fractura, por lo que se recomendó continuar con las dos muletas sin apoyo de la pierna afectada en los cuatro primeros meses. Al no observarse evolución en el sellado ni formación de callo óseo, se recomienda recibir sesiones de magnetoterapia; se recibieron 30 sesiones de 10 minutos de duración cada una pero se observó muy poca mejoría.

Avanzado el cuarto mes, se recomendó apoyo parcial (30% del peso) con la pierna izquierda, y a partir del quinto mes el apoyo sería del 50% del peso total. En ese instante comienzo a interesarme por buscar alguna terapia que pueda ajustarse a mi situación hasta que finalmente encontré la tecnología AlterG, ofrecida en Tenerife por el centro Dcarvier. Tras consultarle la idoneidad de este tratamiento a mi traumatólogo comienzo terapia AlterG en el centro Dcarvier.

El primer día que, gracias a AlterG, pude volver a caminar fue muy emocionante. Llevaba seis meses sin poder andar sin ayuda de las muletas. Empezamos trabajando al 50% de gravedad, tal y como indicó el traumatólogo y al siguiente mes ya podía cargar el total del peso de la pierna utilizando las dos muletas.

A partir de este momento se ha notado una gran mejoría en la evolución de la formación de callo óseo. Tanto, que en el séptimo mes ya había callo en dos de las tres fracturas.

Actualmente, han pasado casi nueve meses desde la intervención, trabajo en AlterG al 80% de mi peso y la evolución ha sido espectacular. El traumatólogo me ha recomendado continuar utilizando una muleta en la calle y en casa doy pasos sin ayuda y sólo he recibido 13 sesiones de AlterG!!

He estado trabajando, gracias a los profesionales que conforman Dcarvier, diferentes velocidades de paso, diferentes porcentajes de inclinación y mayor o menor gravedad. Al iniciarme con los primeros pasos sin muletas, presentaba una ligera cojera (debido a haber pasado tantos meses sin caminar) que he ido corrigiendo gracias a la terapia con AlterG y en la actualidad he recuperado casi la normalidad absoluta a la hora de andar.

Aún me queda trabajo por delante para realizar al completo los movimientos con total naturalidad y perdiendo el miedo a realizar diferentes actividades (por ejemplo al subir/bajar escaleras, agacharme con el apoyo únicamente en la pierna afectada o en un futuro comenzar a trotar, correr o saltar) pero estoy convencida de que voy a lograrlo en breve con la inestimable ayuda que me brindan el equipo humano que conforma Dcarvier.

 

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